África es la tripa de dios, y yo bebo mi cerveza caliente en el verano asfixiante, porque una masa de aire africano ha subido como un regüeldo lacerante del creador, que, cansado de sus criaturas ha vuelto a recordar quién manda y para qué está el infierno. Aquí, Madrid 2008, agosto, la cerveza es puro meado, y la tinta de la pluma se seca. En el infierno la cerveza arde de tal manera que hasta el fuego resultaría refrescante. La tele pasa un episodio tras otro de Muchachada Nui y yo soy un animal peludo y maloliente que escribe. Me asaltan las ganas de arrancarme la piel, de mudarla como un reptil. En el infierno, dicen los de la tele, te clavan 25 euros por una copa. Debe ser la razón por la que los grandes y los poderosos de la Tierra acumulan tanto dinero. Quieren esclavizarte de nuevo en el averno. Quieren hacer negocio. Los banqueros te hipotecarán de nuevo en la otra vida: ¡toda la eternidad para pagar! Esta gente sí tiene visión de futuro. Están bien informados: leen entre líneas los mensajes ocultos de los anuncios de la madrugada.
Entre tanto el ratón roe su jaula, yo intento dormir.
Tags: aburrimiento, insomnio, Muchachada Nui, verano
Agosto 6, 2008 a 11:59 pm
Esta chulo tu blog…lo visitaré de vez en cuando a ver que te cuentas. Respecto a tu anterior post, eso me recuerda que tengo un hermoso libro de Kapuscinski para leerme. Que no se me pase.
Un abrazo y viva el rock comercial.
Agosto 7, 2008 a 9:12 am
Yo en un camping vi a una señora alemana sentada en la puerta de su roulotte, vestida con una bata de flores, con los pies en una palangana de agua y comiendo una rodaja de sandía.